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Saturday, July 8, 2017

Piloteala con ternura

Mañana es mi cumpleaños, y eso me hizo pasar unas semanas feas feas. Me pasa todos los años. Pero si puedo, me gustaría ofrecer algo de valor, tan simplón como yo necesitaba entenderlo.

No tengo problema con envejecer. Es más, hasta me viene bárbaro. Hace falta moverse para entender. Recién ahora que estoy suficientemente lejos para comparar termino de explicarme la sensación nauseabunda, asfixiante que desde siempre me persigue en tantos momentos de mi vida: la sensación de que te metieron en una situación de mierda, permanente, eterna, que ocupa todo, y te apreten para que les des la satisfacción de verte feliz, para que encajes en SU fantasía, para que pagues vos solito todos los costos de satisfacerlos.

Me importa como me siento de la panza. Las imágenes no son nada, menos si son cliché. Es como que te ofrezcan hacer de una persona muy exitosa y feliz en una película, siempre con gente que te quiere a tu alrededor, pero el director es un tirano, te obligan a filmar veinte horas por día, te castigan y te hacen repetir las escenas porque no te mostrás tan feliz como se habían imaginado.

Está bien fallar en lo que no es tuyo. Si la película anda bien, es peor:  te van a destacar lo bueno, lo positivo, lo rescatable de las imágenes y no te van a dejar salir.  Como con esos músicos que hacen un tema berreta y comercial por hambre y quedan pegados para siempre, como esas películas de animalitos tiernos que se hicieron matando varios, los espectadores, los otros actores que se engancharon afectivamente o incluso apostaron a esas imágenes, incluso si están generosamente dispuestos a perder el entusiasmo y el tiempo que invirtieron y la alegría que habían conseguido, vivirían como un costo bastante alto reconocer que participaron de un proceso horrible. 

Si amás a alguien, dejalo autónomo (o sea, libre ¡pero NO desamparado, y menos en cosas donde lo metiste vos!). Me sirvió mucho como lo dice Ulloa, recomiendo escarbar en el vocabulario psi porque lo que dice es tan casero como comprobable: "La ternura, siendo de hecho una instancia ética, es inicial renuncia al apoderamiento del infantil sujeto. Para definirla en términos psicoanalíticos, diré que la ternura es la coartación –el freno- del fin último, fin de descarga, de la pulsión, concepto que aquí solamente menciono. Esta coartación del impulso de apoderamiento del hijo, este límite a la descarga no ajeno a la ética, genera dos condiciones, dos habilidades propias de la ternura: la empatía, que garantizará el suministro adecuado (calor, alimento, arrullo-palabras) y como segundo y fundamental componente: el miramiento. Tener miramiento es mirar con amoroso interés a quien se reconoce como sujeto ajeno y distinto de uno mismo. El miramiento es germen inicial y garantía de autonomía futura del infante." (*)

Te esperan buenos amigos. Esa ternura existe. Estoy agradecidísimo con los que se me acercaron, que me cuidan y me comparten mil cosas lindas, que me abrieron caminos mejores. Me acompañan siempre, casi todo lo lindo que hago esta hecho de momentos que compartimos. Es el regalo más grande que me dieron, yo no hubiera sabido y de muchos me consta la paciencia que me tienen.

No les quiero hacer una escena. Aunque se agrega a mi pena no poder recibirlos, estar distraído o poco disponible cuando no me sale desmarcarme de esos fantasmas, cuando algo del antes se cuela en el ahora, fingir lo que no siento sería mucho peor. Es difícil aprender a relacionarse sanamente si mucho tiempo te sentiste amenazado por no cumplir expectativas ajenas. Por lo que veo, en general tiendo a esmerarme tanto en no joder a nadie que aunque nadie me lo pida se termina pareciendo al la obligación de la infancia y para peor, no siempre sale bien (mis sentidas disculpas a la hinchada por eso).

La empatía es un sentimiento (simétrico). Todos tenemos la capacidad para distinguir si alguien se siente libre y relajado o está incomodo y tenso. Lo podemos sentir en su voz, ver en su cuerpo y como se mueve... y también hacerle el espacio para que diga si necesita cambiar algo o sino preguntarle amable y discretamente. La condición para ser empático es reconocer y ejercitar la propia sensibilidad, en especial "conectándola" con la de los demás: ¿cómo ven? ¿qué los mueve? ¿que sienten?

No te hagas la película. Todos queremos vernos como copados y empáticos, pero como a todos nos da miedo sufrir y por eso nos da miedo fracasar, nuestras propias limitaciones e impotencia, como no tenemos otros medios, nos tenemos que arreglar con imágenes de lo que causa bienestar, ahí la cagamos. No nos queda más remedio que invertir en que la vida se parezca a la foto del catalogo, por ahí nos cuesta y nos damos envión, embalados se nos escapan detalles que van a doler, no queremos sentirnos culpables... y ahí empezamos a tratar de meter a la gente en imágenes sin fijarnos como se siente, como el director tirano del principio. También lo hacemos con nosotros mismos.

Piloteala. Me maravilló una genialidad que le escuche a un piloto de un avión de supersónico: a 4000km/h todas las decisiones son malas. Lo único que te salva de estrellarte es la velocidad con que intentás arreglarlo.

Así que les ofrezco compartir mi regalo: la misma libertad para no sentirse condicionado por las expectativas de nadie y la misma empatía por los deseos y elecciones de los demás, por su derecho a darles el significado y la forma que se les cante, y la alegría de saber ese camino más fácil, menos rimbombante y excelso, menos excitante y desenfrenado, es por donde viaja la ternura y nos encontramos. A veces es mirarse un pie, otras encarar un proyecto carísimo aunque está cantado que no va a andar, otras cocinar polenta sin nada de pura fiaca... a veces cosas rimbombantes pero no las pongo para que no se hagan película. Siento que me lo regalan los que me quieren, y que a mi también me gustaría ofrecer eso.



(*) El link donde encontré más a mano los conceptos que en varios textos trabaja Ulloa, que no quice mezclar acá porque habla de un contexto mucho peor pero recomiendo leer otro día.

(**) Un ejemplo exagerado de lo que no hay que hacer, que no puse para no confundir. Por un lado, para la infancia de muchos como yo se queda re-corto, por el otro sufrí formas menos estruendosas pero muchísimo más dañinas por lo duraderas e invasivas.
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