¿Por qué debería importarte cuál teoría de las emociones es correcta? Porque la creencia en la visión clásica afecta tu vida de formas que no ves. Las consecuencias pueden ser fatales.La explicación tradicional de las emociones dice algo así: todos venimos equipados de nacimiento con emociones. Son fenómenos distintos y reconocibles dentro nuestro. Cuando pasa algo en el mundo exterior, sea un disparo o una mirada seductora, nuestras emociones aparecen rápido y automáticamente, como si alguien hubiera apretado un botón.
La ciencia moderna tiene un registro que va con esta historia, que llamo visión clásica de la emoción. De acuerdo con ella tenemos varios circuitos emotivos en nuestro cerebro y cada uno causa un conjunto distinto de cambios - esto es, tiene una huella reconocible -. Tal vez un compañero fastidioso dispara tus "neuronas del enojo" y eso hace subir tu presión arterial, gruñís, gritás y sentís el calor de la ira. O una noticia en el diario dispara tus "neuronas del miedo" y hace que tu corazón se acelere, te paralices y te sientas espantado por unos segundos.
Se piensa en las emociones como si fueran un reflejo primitivo y casi siempre contrario al uso de la razón. La batalla interna entre emoción y razón es una de las grandes narrativas de la civilización occidental. Ayuda a definirte como humano. Sin racionalidad, sos sólo una bestia emocional. Esta visión de las emociones ha circulado por miles de años. Platón creía una versión. Lo mismo Hipócrates, Aristóteles, Buda, Descartes, Freud y Darwin. Hoy, pensadores reconocidos como Steven Pinker, Paul Ekman y el Dalai Lama siguen describiendo emociones apoyados en la visión clásica.
Hay abundante evidencia científica de que la visión clásica no puede ser correcta. La investigación científica no ha confirmado una huella física consistentemente reconocible para absolutamente ninguna emoción. Cuando los científicos conectan electrodos a la cara de una persona y miden el movimiento de los músculos durante una emoción encuentran muchísima variedad, no uniformidad. La misma variedad encuentran en el cuerpo y el cerebro. Se puede estar enojado con o sin aumento de la presión sanguínea. Se puede sentir miedo con o sin un cambio en la amígdala, la región del cerebro señalada como responsable de esa emoción.
Cuando los científicos dejan de lado la visión clásica y miran sólo los datos, una explicación radicalmente diferente de las emociones sale a la luz. Vemos que las emociones no son universales, sino que varían de cultura a cultura. No son "disparadas", cada uno las crea. Surgen como combinación de propiedades físicas de tu cuerpo, un cerebro flexible que establece conexiones para adaptarse a cualquier ambiente en que le toque desarrollarse, y tu cultura y crianza.
¿Por qué debería importarte cuál teoría de las emociones es correcta? Porque la creencia en la visión clásica afecta tu vida de formas que no ves. Imaginate que vas al médico quejándote de que sentís el pecho oprimido y te falta el aire, que pueden ser síntomas de un ataque cardíaco. Si sos mujer tenes más chances de que te digan que es ansiedad y te manden a tu casa. Si sos hombre de que te diagnostiquen una enfermedad cardíaca y te den un tratamiento preventivo. El resultado es que las mujeres de más de 65 años mueren más frecuentemente de ataques cardíacos que los hombres. La visión clásica de las emociones pesa en las percepciones de los médicos, enfermeras y pacientes, incluyendo que las mujeres son "naturalmente" más emocionales. Las consecuencias son fatales.
Cuando los científicos dejan de lado la visión clásica y miran sólo los datos, una explicación radicalmente diferente de las emociones sale a la luz. Vemos que las emociones no son universales, sino que varían de cultura a cultura. No son "disparadas", cada uno las crea. Surgen como combinación de propiedades físicas de tu cuerpo, un cerebro flexible que establece conexiones para adaptarse a cualquier ambiente en que le toque desarrollarse, y tu cultura y crianza.
¿Por qué debería importarte cuál teoría de las emociones es correcta? Porque la creencia en la visión clásica afecta tu vida de formas que no ves. Imaginate que vas al médico quejándote de que sentís el pecho oprimido y te falta el aire, que pueden ser síntomas de un ataque cardíaco. Si sos mujer tenes más chances de que te digan que es ansiedad y te manden a tu casa. Si sos hombre de que te diagnostiquen una enfermedad cardíaca y te den un tratamiento preventivo. El resultado es que las mujeres de más de 65 años mueren más frecuentemente de ataques cardíacos que los hombres. La visión clásica de las emociones pesa en las percepciones de los médicos, enfermeras y pacientes, incluyendo que las mujeres son "naturalmente" más emocionales. Las consecuencias son fatales.
Creo que estamos en los albores de una revolución en nuestra comprensión de las emociones, la mente y el cerebro. Una revolución que nos puede empujar a repensar radicalmente nuestras actitudes respecto a la salud mental y física, nuestra comprensión de las relaciones personals, nuestra forma de criar a los niños y finalmente, cómo nos vemos a nosotros mismos.
How Emotions are Made: The Secret Life of the Brain por Lisa Feldman Barrett será publicado por MacMillan (£18.99) el 30 de Marzo de 2017. Para pedir una copia por £16.14, entrá a bookshop.theguardian.com
Traducido de Lisa Feldman Barrett, 26 de Marzo 2017, theguardian.com
https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2017/mar/26/why-our-emotions-are-cultural-not-hardwired-at-birth
https://www.theguardian.com/lifeandstyle/2017/mar/26/why-our-emotions-are-cultural-not-hardwired-at-birth

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